Dad gracias en todo
1 TESALONICENSES 5: 18
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús
La gratitud es una actitud que transforma la vida, pero no siempre es fácil de practicar, especialmente en tiempos de dificultad. Sin embargo, 1 Tesalonicenses 5:18 nos exhorta: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” No dice que demos gracias solo cuando las cosas van bien, sino en todo, incluso en los momentos de prueba y dolor. Esto no significa ignorar el sufrimiento, sino reconocer que Dios sigue obrando en cada circunstancia, moldeando nuestro carácter y fortaleciendo nuestra fe.
Cuando aprendemos a agradecer en medio de la adversidad, dejamos de enfocarnos en lo que nos falta y comenzamos a ver la mano de Dios en nuestra vida. Pablo y Silas, aun estando encarcelados, alabaron a Dios y fueron testigos de un milagro (Hechos 16:25-26). De igual manera, cuando elegimos dar gracias en lugar de quejarnos, abrimos la puerta para que Dios nos llene de su paz y nos muestre su propósito en cada situación. La gratitud nos ayuda a confiar en que Él tiene el control y que todo lo que vivimos puede ser usado para bien (Romanos 8:28).
Hoy, decidamos ser intencionales en nuestra gratitud. Demos gracias por lo bueno y también por lo que no entendemos, sabiendo que Dios está obrando. Al hacerlo, nuestro corazón se llenará de gozo, nuestra fe se fortalecerá y seremos testimonio de esperanza para quienes nos rodean. Que nuestra oración diaria sea: “Señor, aunque no siempre comprenda tu propósito, elijo confiar y agradecer, porque sé que tu voluntad es buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).
Señor amado, gracias por tu amor y fidelidad en cada etapa de mi vida. Enséñame a tener un corazón agradecido en todo momento, aun cuando las circunstancias no sean fáciles. Ayúdame a ver tu mano obrando en cada detalle y a confiar en que todo tiene un propósito en ti. Que mi gratitud sea un reflejo de mi fe y un testimonio de tu gracia para quienes me rodean. En el nombre de Jesús, amén.