FEBRERO 19

LA PALABRA DE DIOS

Mi embrión vieron tus ojos

SALMOS 119: 16


Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.

REFLEXIÓN

Desde antes de que tomaras tu primer aliento, Dios ya te conocía. “Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas” (Salmo 139:16). No eres un accidente ni una casualidad. Fuiste diseñado con amor, con propósito, con cada detalle cuidadosamente planeado por el Creador del universo.


Tal vez has dudado de tu valor o te has sentido insignificante, pero Dios nunca ha dejado de mirarte con ternura. Él vio cada etapa de tu vida antes de que ocurriera y tiene un plan perfecto para ti. En Sus manos, todo cobra sentido, incluso aquello que no entiendes ahora. No temas al futuro ni a lo desconocido, porque el Autor de tu historia sigue escribiendo con fidelidad.


Descansa en la certeza de que Dios nunca se equivoca. Cada don que tienes, cada experiencia vivida, cada paso que das, forman parte de Su propósito divino. Levanta tu cabeza y camina con confianza, porque el mismo Dios que vio tu embrión es el que te guía hoy y te sostendrá hasta el final.


Amado Señor, gracias porque desde antes de mi nacimiento ya me conocías y tenías un propósito para mí. Ayúdame a confiar en Tu plan, a recordar que fui diseñado con amor y que cada día de mi vida está en Tus manos. Cuando dude de mi valor, recuérdame que soy obra de Tus manos y que en Ti encuentro mi identidad. Dirige mis pasos y fortalece mi corazón. En el nombre de Jesús, amén.