ENERO 16

LA PALABRA DE DIOS

Señor queremos ser fieles a ti, siempre.

LUCAS 16: 10-12


10 El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.


11 Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?


12 Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?

REFLEXIÓN

Este pasaje es una invitación directa al corazón, a reflexionar sobre cómo nuestras acciones diarias, aunque parezcan pequeñas o insignificantes, son reflejo de quién somos en lo profundo. Dios, en Su inmenso amor, nos recuerda que la fidelidad no se mide por la magnitud de lo que hacemos, sino por el corazón con el que lo hacemos. Cuando somos fieles en lo poco, demostramos que nuestro amor no depende de circunstancias grandiosas ni de reconocimientos visibles. Es en lo cotidiano, en lo aparentemente mínimo, donde Dios ve nuestro verdadero carácter. La fidelidad no es solo una responsabilidad, sino un acto de amor y gratitud hacia Aquel que nos da todo.


También nos llama a examinar nuestras prioridades: ¿Cómo estamos manejando lo que se nos ha confiado? Las riquezas materiales, nuestro tiempo, nuestros dones, incluso nuestras relaciones, son herramientas temporales que reflejan cómo honramos al Señor. Si cuidamos con amor y dedicación aquello que Él nos da, por más pequeño que parezca, estamos mostrando que nuestro corazón está alineado con Su propósito. Además, hay un dulce desafío en estas palabras: Dios no solo observa nuestra fidelidad, sino que quiere darnos algo mucho más grande y eterno. Nos llama a ser fieles con lo que tenemos ahora, porque Él desea confiarnos lo que es verdaderamente nuestro: Su plenitud, Su verdad, Su Reino. No se trata de merecerlo, sino de estar preparados para recibirlo con un corazón humilde y dispuesto.


Deja que estas palabras toquen tu corazón como un recordatorio de que, en cada decisión pequeña, en cada acto de servicio, Dios te ve. Él no solo observa lo que haces, sino que conoce la intención detrás de tus acciones. Y cuando somos fieles en lo poco, nos preparamos para vivir en la abundancia de Su gracia y Su amor. ¿Dónde está tu fidelidad hoy? ¿En qué áreas sientes que Dios te está llamando a cuidar lo que parece pequeño, para entregarte algo eterno? Confía en que Él está contigo en cada paso, guiándote con Su mano amorosa.


Señor amado, venimos a Ti con un corazón humilde, reconociendo que todo lo que tenemos proviene de Tu mano generosa. Ayúdanos a ser fieles en las pequeñas cosas, en los detalles de cada día, sabiendo que en lo cotidiano está la oportunidad de honrarte y glorificarte.


Enséñanos a cuidar con amor lo que nos has confiado, ya sean nuestros talentos, nuestras relaciones, recursos o nuestro tiempo. Danos un corazón íntegro que no busque reconocimiento humano, sino agradarte a Ti en todo momento. Ayúdanos a recordar que en lo poco que hacemos, Tú ves nuestra fidelidad y estás preparando algo más grande para nuestra vida, algo eterno. Si alguna vez nos hemos desviado o hemos sido negligentes, te pedimos perdón y renovamos hoy el compromiso de caminar en Tu verdad.


Danos sabiduría para manejar lo ajeno, amor para servir a otros, y confianza en que Tus planes siempre son los mejores. Señor, queremos ser buenos administradores de todo lo que Tú nos das, sabiendo que Tú eres el dueño de todo y el dador de las verdaderas riquezas.


Gracias por Tu amor incondicional y por confiar en nosotros, incluso en nuestros momentos de debilidad. Que nuestra vida sea un reflejo de Tu fidelidad, y que cada paso que demos, sea guiado por Tu Espíritu. En el nombre de Jesús, amén.

unsplash