Cuán innumerables son tus obras, oh Señor!
SALMOS 104:24
Cuán innumerables son tus obras, oh Señor! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios.
Cuán innumerables son tus obras, oh Dios! En cada rincón de la creación, desde los cielos majestuosos hasta los detalles más diminutos de la naturaleza, se refleja la sabiduría infinita de Dios. Él, con amor y propósito, moldeó un mundo lleno de vida y belleza, un testimonio constante de Su grandeza y bondad. Cada amanecer, cada rayo de sol y cada hoja que cae nos susurran la fidelidad de Aquel que hizo todo perfecto en Su tiempo.
La tierra está llena de Sus beneficios. Todo lo que necesitamos, desde el aire que respiramos hasta el alimento que sustenta nuestros cuerpos, viene de Su mano generosa. Su provisión nunca falta, aun cuando nuestras fuerzas se agotan. Dios, en Su inmensa bondad, nos rodea de bendiciones visibles e invisibles, recordándonos que en Él siempre hay abundancia. Incluso en los momentos más difíciles, Su creación nos invita a confiar en Su cuidado inquebrantable.
Que este recordatorio llene nuestro corazón de gratitud y esperanza. Al contemplar las innumerables obras de Dios, permitamos que Su sabiduría y amor nos den paz. Él no solo creó un mundo maravilloso, sino que también nos formó con propósito y cuidado. Caminemos confiados, sabiendo que el mismo Dios que sostiene la tierra con Su palabra también sostiene nuestra vida con Su poder y Su amor eterno.
Amado Dios, hoy elevamos el corazón en gratitud al contemplar la grandeza de Tus obras. Cada detalle de la creación proclama Tu sabiduría infinita y Tu amor inagotable. Gracias por llenar la tierra de Tus beneficios y por proveer todo lo que necesitamos, incluso más allá de lo que podemos imaginar o pedir.
Señor, ayúdanos a vivir con ojos abiertos a Tu bondad, confiando en que así como cuidas de la creación, también nos cuidas. Que nuestra vida sea un reflejo de alabanza a Ti, quien sostiene el universo con Su palabra y nuestra alma con Su gracia. En el nombre de Jesús,
amén.