ENERO 4

LA PALABRA DE DIOS

No temas, porque yo estoy contigo

ISAÍAS 41: 10


No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

REFLEXIÓN

En los momentos de incertidumbre, cuando las decisiones parecen pesar como un yugo en nuestros hombros, es fácil sentirnos abrumados y vulnerables. Sin embargo, es precisamente en esos momentos cuando la Palabra de Dios se convierte en nuestro refugio y fortaleza. El verso de Isaías 41:10 resuena como un eco eterno de Su amor inquebrantable: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.


Dios no promete un camino libre de dificultades, pero sí asegura Su compañía constante y Su sostén inquebrantable. Su amor no depende de nuestras circunstancias ni de nuestros méritos. Él está presente en nuestras decisiones, en nuestras alegrías y en nuestras dudas. Su bondad es tan profunda que, incluso en medio de lo que parece ser caos, Él orquesta cada detalle para nuestro bien, para fortalecer nuestra fe y para llevarnos hacia el propósito que tiene para nuestras vidas.


Cuando enfrentamos cambios, como dejar atrás un rol significativo o un capítulo de nuestra vida, el temor y la incertidumbre pueden acecharnos. Sin embargo, Isaías 41:10 nos recuerda que no estamos solos. Dios camina a nuestro lado, nos fortalece en nuestras flaquezas y nos sostiene con Su poderosa mano de justicia. Su bondad y Su amor nos cubren, incluso cuando no entendemos plenamente el camino que estamos transitando.


Dios escribe derecho en renglones torcidos. Su amor transforma nuestras dudas en oportunidades de fe, y nuestras pérdidas en testimonios de Su provisión. Confiar en Él no solo nos da paz, sino también la certeza de que nuestras vidas están en las mejores manos.


Amado Padre Celestial, gracias por recordarnos que Tu amor y Tu bondad son inagotables. Gracias porque, incluso en los momentos más inciertos, podemos confiar en que Tú estás con nosotros, sosteniéndonos con Tu poderosa mano. Ayúdanos a vivir cada día en fe, entregándote nuestros temores y descansando en Tus promesas. Que Tu amor llene nuestro corazón y guíe nuestros pasos, para que cada decisión y cada acción reflejen Tu gloria. Confíamos en Ti, Señor, y sabemos que, pase lo que pase, estarás siempre a nuestro lado. En el nombre de Jesús, amén.